En tiempos donde las tradiciones se ponen a prueba y la atención del público se fragmenta entre infinitas opciones, mantener vigente la tauromaquia no es un acto inercial, sino un desafío que exige visión, trabajo y determinación. En Aguascalientes, ese reto lo ha
asumido con claridad la empresa Espectáculos Monterrey, en sus dos plazas hidrocálidas: la Monumental de Aguascalientes y la Centenaria Plaza de Toros San Marcos, impulsando una estrategia orientada a abrir las puertas de la plaza a nuevos públicos, acercar a las familias y despertar la curiosidad de niños y jóvenes por una de las expresiones culturales
más arraigadas de la ciudad. La tarea no es menor; formar nuevos aficionados implica sembrar emoción, contexto y
pertenencia en una generación que parece diluirse entre lo efímero y lo inmediato, donde todo compite por segundos de atención y pocas experiencias logran dejar huella. En ese escenario, acercar a niños y jóvenes a la plaza significa ofrecer algo distinto: una
vivencia real, compartida, cargada de historia, identidad, valores y emoción que trasciende una pantalla y vuelve a conectar el aquí y el ahora con lo auténtico. Es ahora más importante que nunca, que EMSA sea quien asuma este papel y construya
los puentes con la comunidad, apostando por una plaza que se viva no sólo como espectáculo, sino como punto de encuentro social y cultural. Ese es el esfuerzo que hoy se realiza: renovar sin perder esencia, crecer sin diluir identidad.
¿De qué depende hoy la vigencia de la tauromaquia?
Depende de su capacidad para dialogar con el presente sin renunciar a su esencia. Hoy no
basta con conservar una tradición, hay que compartirla, explicarla y acercarla a nuevas
generaciones. La vigencia está en abrir la plaza, en invitar a las familias, en formar nuevos
aficionados y en demostrar que la tauromaquia sigue siendo una expresión cultural viva
dentro de la identidad de Aguascalientes y de México.
¿Cuál es el objetivo de la empresa más allá de llenar la plaza?
Más allá de la asistencia, el objetivo es construir afición. Que quien venga por primera vez
sienta la emoción, conozca el ritual y viva en persona lo que sucede en un día de toros.
Buscamos que la plaza se convierta en un punto de encuentro social, donde convivan
generaciones y donde la experiencia taurina se viva como parte del tejido cultural de la
ciudad.
¿Qué impacto tiene la tauromaquia en la vida de Aguascalientes?
La tauromaquia forma parte de la historia, la identidad, la economía y la vida social de
Aguascalientes. Cada temporada activa a la ciudad, genera movimiento en restaurantes,
hoteles, comercios y servicios, pero también mantiene vivas tradiciones que han
acompañado a varias generaciones. La plaza no sólo es un recinto, es un espacio de
convivencia y de pertenencia.
¿Por qué la actividad taurina también genera desarrollo económico?
Porque alrededor de cada festejo existe una cadena amplia de empleos directos e
indirectos: ganaderías, transportistas, músicos, personal técnico, comercio, turismo y
servicios. La actividad taurina dinamiza la economía local y fortalece a muchas familias que
dependen de esta industria cultural y de entretenimiento.
¿Qué papel juega la plaza en la libertad cultural del público?
La plaza representa la libertad de elegir y vivir libremente nuestras tradiciones. En ella
conviven distintas expresiones: toros, espectáculos, eventos culturales y conciertos. Es un
espacio plural donde cada persona decide qué disfrutar. Defender la plaza también significa
defender la diversidad cultural y el derecho de cada público a vivir lo que le apasiona.
¿Qué se busca preservar para las futuras generaciones?
Una tradición profundamente arraigada en Aguascalientes, pero sobre todo totalmente
actual y eso es lo que hay que transmitir, en una corrida de toros se viven muchos temas: el
triunfo y el fracaso, la perseverancia y disciplina, la fiesta y la solemnidad, lo social y lo
familiar, es un abanico de sensaciones. El reto es asegurar que la plaza siga siendo un
punto de encuentro, que la afición crezca y que esta expresión cultural continúe vigente
como parte de la identidad de la ciudad.








