Los 72 graduados, integrantes de la generación número 70 de la Prepa Marista, vivieron una noche inolvidable con motivo de su fiesta de graduación, celebrando el cierre de una importante etapa académica rodeados del cariño de sus familiares y amigos. Su día dio inicio con una emotiva ceremonia religiosa, la que se llevó a cabo en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Al concluir la misa, los espacios del Taller de Locomotoras se convirtieron en el escenario ideal para recibir a los graduados y sus invitados en una elegante celebración. La velada comenzó con una deliciosa cena, en un ambiente lleno de alegría, convivencia y emotivos reencuentros. Más tarde llegó uno de los momentos más significativos de la noche con el tradicional último pase de lista, durante el que cada uno de los graduados pasó al centro de la pista para recibir el reconocimiento por esta importante meta alcanzada. Posteriormente, los padrinos de generación, Tania Márquez y Chuy Barba, dirigieron un emotivo mensaje de despedida, reconociendo el esfuerzo, la dedicación y el crecimiento de los jóvenes, además de alentarlos a enfrentar con entusiasmo los nuevos retos que les esperan.
































































































