El cierre de una etapa muy especial llegó para la generación número 31 del Colegio Encino, marcando el fin de tres años de aprendizajes, amistades invaluables y metas profesionales trazadas. Una etapa que no solo los vio crecer académicamente, sino
también como personas preparadas para enfrentar el futuro con seguridad. La celebración comenzó con una emotiva ceremonia de entrega de reconocimientos en las instalaciones del Teatro Morelos, donde cada alumno recibió un homenaje a su esfuerzo, dedicación y
compromiso. Al concluir, la comunidad Encino se trasladó a la Casa de la Cultura, donde tuvo lugar un brindis de despedida lleno de emociones, risas y memorables anécdotas compartidas entre compañeros, ahora convertidos en amigos para toda la vida. Familiares y seres queridos también formaron parte de este significativo momento, acompañando a los graduados y disfrutando de aperitivos, vino tinto y bebidas especialmente preparadas para la ocasión. Fue, sin duda, una noche que cerró con broche de oro una etapa inolvidable, dando paso a una nueva etapa en la vida de cada uno de los egresados, ahora listos para enfrentar el nivel superior con ilusión y determinación.




























































