Con una celebración religiosa en la capilla de San Peregrino Laziosi, Valeria Ochoa y Gabriel Domínguez se convirtieron en marido y mujer. Al término de la ceremonia religiosa, los recién casados ofrecieron una elegante recepción en el jardín Lago Escondido, donde recibieron a sus invitados con una espectacular decoración, un exquisito menú y la música de un cuarteto. Para dar inicio a la celebración, Valeria y Gabriel realizaron una gran entrada llenos de emoción. Al término de la cena, los novios se unieron para bailar su primer vals como esposos y luego disfrutaron por horas junto a sus invitados de una boda inolvidable.



































































