María José Esquivel y Edgar de Luna, muy enamorados, se dieron el “Sí” frente al altar en una emotiva ceremonia religiosa en el Templo de San Antonio de Padua, donde, acompañados de sus seres queridos se juraron amor eterno. Posteriormente, los recién casados ofrecieron una hermosa recepción en el Jardín Lago Escondido, donde sus familiares y amigos se dieron cita para disfrutar de una noche inolvidable y de una exquisita cena de tres tiempos.














































