Ángela y Juan Pablo vivieron el día que tanto habían soñado: el momento en que unieron sus vidas para siempre. Su enlace religioso se llevó a cabo en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y, posteriormente, recibieron a sus invitados en la Ex Hacienda San José de los Pocitos. El recinto lucía una elegante decoración con flores blancas y toques verdes, que creaban una atmósfera cálida y sofisticada. Los novios hicieron su gran entrada al ritmo de Alive, de Empire of the Sun, dando inicio a una celebración inolvidable en la que los asistentes también disfrutaron de un exquisito menú.
Más tarde, los recién casados se dirigieron a la pista para bailar su primer vals como esposos y, a partir de ese momento, la tardecontinuó entre horas de música, baile y alegría junto a sus seres queridos.




































