Después de compartir una hermosa historia de amor durante dos años y medio de noviazgo, y posterior a una inolvidable propuesta de matrimonio en la Torre Eiffel en París, Andrea Rosales y Alejandro Aragón celebraron su tan esperada boda religiosa.
La celebración comenzó con una emotiva misa en el Templo del Señor del Encino, donde, rodeados de sus seres queridos y familiares, los enamorados se dieron el «Sí, acepto» frente al altar, sellando así su compromiso eterno. Al concluir la misa, los recién casados continuaron la celebración en el salón Terralia, al norte de la ciudad, donde recibieron a sus invitados con una selección de coctelería y una elegante decoración. La velada estuvo llena de momentos inolvidables, desde su entrada y su primer vals como esposos, hasta la música en vivo que animó la pista de baile, convirtiendo la noche en una verdadera fiesta.
Después de haber vivido la boda que siempre soñaron, Andrea y Alejandro se preparan para disfrutar de una romántica luna de miel en un crucero por el Caribe, iniciando así una nueva y emocionante etapa en sus vidas.











































